Actividades de invierno con los más pequeños

Actividades de invierno con los más pequeños

¿Te dan escalofríos sólo con mirar por la ventana? La nieve ha llegado para quedarse, y con ella las tardes de sofá y manta. Sólo nos apetece estar calentitos y esperar que pase la tormenta. Pero… ¿y los peques? Aunque lo más apetecible con éste tiempo sea resguardarse del frío, a los más pequeños no se les acaban las pilas. Tienen la misma energía que siempre y hay que ingeniárselas para buscar formas de que la gasten.

¡Para eso estamos aquí! Queremos ayudarte a encontrar actividades divertidas para éstos días de invierno. Si eres de los afortunados que pueden salir a la calle a jugar con la nieve…

¡Guerra de bolas de nieve!

Sólo hay que organizarse bien, formar equipos y armarse de valor. ¡Que empiece la lucha! Lo más importante en una guerra de bolas de nieve es estar bien abastecido, así que te damos un truco. Para hacer las bolas más eficientemente, sólo tiene que coger dos recipientes cóncavos (un par de bols pequeñitos) y, con uno en cada mano, coger la nieve. Al apretar, la nieve se compacta y queda en forma de bola de nieve. Repetimos y repetimos hasta conseguir un buen arsenal.

Un muñeco de nieve

Hacer un muñeco de nieve no es tan fácil como parece. La estructura lo es todo y lo más importante es, sin duda, la nariz. Así que antes de empezar, ¡hay que asegurarse de que tenemos zanahorias en la despensa! Para hacerlo más divertido, podemos buscar botones viejos o retales de tela que tangamos por casa. Hacer un muñeco de nieve es una forma divertida de explotar la creatividad de toda la familia.

¡A deslizarse por la nieve!

Si vives en un lugar en que nieve siempre, seguro que tienes un trineo por casa. Ya sabrás que deslizarse por la nieve es una de las cosas más divertidas del invierno ¡y también una buena forma de mover el esqueleto! Así que ya sabes, trineo al hombro y a subir y bajar pendientes.

 

¿Te toca quedarte en casa?

No te preocupes, hemos pensado en todo. Obviamente, la nieve no llega a todas partes, y aunque nos dé envidia, no podemos jugar con ella. Hay muchas otras actividades que podemos hacer en un día de frío.

¡Bolos locos!

Las manualidades son una excelente manera de explotar la creatividad de los más pequeños. Con elementos cotidianos podemos hacer cosas la mar de divertidas. ¿Quieres un ejemplo? Durante unos días, en lugar de desecharlos, guarda los briks de bebidas que gastes en casa.
Cuando tengas seis envases vacíos ¡puedes empezar! Te proponemos hacer un juego de bolos casero ¡único! Sólo tienes que reunir a los peques alrededor de la mesa y darles un poco de pintura y un pincel. Toca decorar los briks a gusto de cada uno. Dejamos secar la pintura y cuando estén listos, los colocamos para empezar a jugar.
Para aumentar la dificultad del juego (los briks vacíos son muy fáciles de tumbar), podemos añadir un poco de arroz a cada envase. De éste modo, el peso del brik subirá el nivel de dificultad ¡y lo hará más interesante!

Un, dos… ¡Tres en raya!

Del mismo modo que guardamos los envases, hacemos lo mismo con los tapones de plástico. Si conseguimos reunir seis briks vacíos para los Bolos Locos, podemos reservar los tapones para hacer un juego de Tres en Raya. Decoramos la parte de arriba de tres tapones con una redonda, y otros tres con una cruz. En un trozo de cartón dibujamos el tablero y ¡a jugar!
Si quieres hacerlo más original, puedes animar a los peques a escoger un animal que les guste y dibujarlo en sus piezas.

 

A todo esto hay que añadirle una merienda reconfortante para quitarnos el frío del cuerpo. Nuestra recomendación personal es un vasito de Bebida de Arroz con Cacao bien calentita y, porqué no, ¡unos deliciosos fartons! Aquí te dejamos la receta.